A diez años de su trágica muerte en Villa Crespo, homenajearon a Martina Miranda con la colocación de una placa

La adolescente, de entonces 16 años, fue arrollada en Scalabrini Ortíz y Vera, y el automovilista huyó. El acto se realizó el miércoles 11 de febrero, en Patio John Malcom (Gurruchaga 1080).
Los siniestros viales son la principal muerte no natural en la Argentina. Y si bien en algunas ocasiones puede hablarse de accidentes, en otras, la negligencia, imprudencia y el nulo apego a las normas de tránsito terminan con vidas jóvenes y destrozan a las familias. Esos nombres quedan dando vueltas en la sociedad, debido al esfuerzo de sus familiares y allegados por mantener viva su memoria.
En nuestra Comuna 15, uno de estos casos es el de Martina Miranda, quien tenía 16 años cuando un auto la arrolló fatalmente en Villa Crespo. Pasados diez años de su muerte, la víctima recibió un sentido homenaje en la previa de este sábado 14 de febrero, con presencia de familiares y funcionarios.
El homenaje a Martina
El acto se realizó el miércoles 11 de febrero, en la Patio John Malcom (Gurruchaga 1080). Allí se encuentra un bello mural con el rostro de Martina, que artistas pintaron en 2021 como una instancia de recuerdo, y que bautizaron “Flores para Martina” para tener presente a la adolescente con colores vivos y un espíritu joven y alegre, como el que sostienen, tenía.
En ese mismo lugar volvieron a reunirse, esta vez por una fecha muy significativa: el 14 de febrero se cumplieron diez años del siniestro vial de 2016, que dio inicio al camino de memoria y reclamo de justicia impulsado por Silvia y Oscar, los padres de la joven. En la pared del mural se colocó además una nueva placa con el lema “Trascender es seguir viviendo”. “A diez años del hecho vial en el que perdió la vida, la recordamos para reafirmar que la vida vale”, señala la inscripción.
Familiares y autoridades presentes
Asistieron, con tono emotivo, familiares y allegados de Martina, pero también funcionarios del Gobierno de la Ciudad, en áreas como Tránsito y Educación Vial, así como miembros de la Junta Comunal 15. Sentida, pero entera, Silvia Fredes, madre de Martina, tomó uso de la palabra en el cierre del acto, para reflexionar y agradecer.
«Estamos acá en la plaza donde están los 2600 metros de muralismo en homenaje a ella. Para nosotros, Oscar y yo, es un homenaje muy grande, como una caricia al alma. 10 años es mucho, pero verla que la siguen recordando, incluso que quienes no la conocieron sigan hablando de ella, es un montón. Agradecemos a quienes nos acompañaron, y queremos evitar esto: otra plaza pintada, otra placa, que esto siga pasando. Volvemos a decir siempre, los hechos viales son evitables», expresó la mujer.
En el lugar del accidente
La instancia de homenaje tuvo también otra actividad. Fue este sábado 14, a las 10 de la noche, en Scalabrini Ortíz y Vera, el lugar del trágico accidente de 2016 y donde está la estrella amarilla que recuerda a la adolescente como víctima del siniestro vial. Además de reunirse, sus más cercanos buscaron una actividad que también sirva para la prevención: por eso, con personal de Tránsito realizaron un control del estado de los autos y motos que circulaban por allí.
La trágica muerte de Martina Miranda en 2016
Martina Miranda tenía 16 años el 14 de febrero de 2016, y regresaba a su casa después de haber compartido el primer Día de los Enamorados junto a su reciente novio, Franco. A las 4.40hs, cruzaron la Avenida Scalabrini Ortíz, y a la altura de Vera, un auto Chevrolet Corsa la atropelló a máxima velocidad. Franco fue testigo, y pudo ver cómo el conductor, después de arrollar a Martina, ni se detuvo y agarró Avenida Corrientes para huir en contramano.
Después de una búsqueda que duró varios días, encontraron el automóvil con manchas de sangre de Martina. Sin embargo, no sirvió para poder detener al asesino: el mismo, identificado como Damián Villanueva (22 años), se había suicidado mientras se encontraba prófugo.
Sin poder seguir un juicio contra el autor de la muerte de su única hija, Silvia y Oscar se unieron a Madres del Dolor para poder luchar por políticas activas y mayores penas en siniestros de seguridad vial.




