Autos abandonados: la Ciudad modificó su destino y podrá incorporarlos al uso público

La nueva ley establece qué destino tendrán los vehículos que no sean reclamados por sus propietarios. Podrán ser compactados, reutilizados por el Gobierno porteño o destinados a establecimientos educativos.
Los vehículos abandonados en la vía pública representan un problema para los vecinos de distintos barrios. Además de ocupar lugares de estacionamiento, su deterioro puede favorecer la acumulación de basura y generar riesgos ambientales y de seguridad. Frente a esta situación, la Legislatura de la Ciudad aprobó una modificación del régimen que regula el tratamiento y destino de estos automóviles.
Se trata de la Ley 6998, sancionada el 3 de septiembre y publicada en el Boletín Oficial el 1° de octubre de 2026, que introduce cambios en la Ley 342, vigente desde el año 2000.
La nueva normativa establece que, una vez cumplidas las intimaciones y los plazos legales, el Gobierno porteño podrá determinar el destino de los vehículos abandonados. Entre las alternativas contempla su descontaminación, desguace y compactación, así como la posibilidad de incorporarlos a la flota oficial, siempre que reúnan las condiciones técnicas necesarias.
Qué sucede cuando se detecta un auto abandonado
El procedimiento comienza con una inspección para constatar el estado del vehículo. Si presenta signos de deterioro, inmovilidad o abandono, las autoridades deben labrar un acta e intimar a su propietario para que lo retire en un plazo de diez días.
Si el vehículo permanece en el lugar, el Gobierno puede trasladarlo a un depósito y continuar con las notificaciones correspondientes. La legislación también contempla una segunda intimación al titular registral, con un plazo de quince días para reclamar la unidad.
Una vez cumplidas estas instancias, las autoridades podrán disponer del automóvil de acuerdo con las alternativas previstas por la nueva ley.
Hasta ahora, el régimen contemplaba principalmente la descontaminación, el desguace y la compactación. La modificación incorpora la posibilidad de recuperar vehículos para su utilización en servicios públicos, en lugar de convertirlos directamente en chatarra.
Aunque la modificación legal amplía las alternativas para disponer de estos vehículos, no establece un plazo menor para retirarlos de la calle. Por lo tanto, su impacto sobre los tiempos de respuesta a los reclamos vecinales dependerá de la aplicación del procedimiento y de los recursos disponibles para realizar los operativos.
La ley también incorpora una obligación de control: el Poder Ejecutivo deberá enviar cada seis meses a la Comisión de Tránsito y Transporte de la Legislatura un informe sobre los automóviles incorporados al uso público, las áreas a las que fueron asignados y su estado técnico.
Sin embargo, la disposición no exige específicamente publicar la cantidad de vehículos denunciados o retirados en cada barrio, ni los tiempos transcurridos entre los reclamos y su resolución.
Los vehículos también podrán destinarse a escuelas
La ley establece que los establecimientos educativos que hayan solicitado vehículos o piezas para investigación, prácticas o actividades docentes tendrán prioridad para recibirlos cuando corresponda realizar su desguace y compactación. La medida podría beneficiar, por ejemplo, a escuelas técnicas que utilizan motores y componentes mecánicos en la formación de sus estudiantes.
Por otra parte, las unidades que estén en condiciones de circular podrán incorporarse a la flota del Gobierno de la Ciudad, siempre que cumplan los requisitos que establezca la reglamentación.

Relevamientos en la Comuna 15
La presencia de automóviles abandonados afecta también el espacio público de nuestro barrio y los otros cinco que integran la Comuna 15. Así lo señalan varios mensajes de vecinos que recibimos en nuestra redacción.
Según el informe de gestión de la Junta Comunal 15 del segundo semestre de 2025, se iniciaron durante ese año 2242 procedimientos realizados por los inspectores dando como resultado el retiro de 2.027 vehículos de la vía pública: 1.768 fueron removidos por sus propietarios y 259 mediante la intervención de las grúas del Programa de Descontaminación, Compactación y Disposición Final de Automotores (PROCOM).

El levantamiento de vehículos abandonados en la vía pública se realiza principalmente por razones de seguridad, higiene y ordenamiento urbano. Este proceso se realiza con la intervención de inspectores especializados, quienes se encargan de identificar, registrar y gestionar la remoción de los vehículos.
Estas acciones permiten prevenir accidentes, evitar obstáculos en la circulación, reducir situaciones de inseguridad ya que los vehículos en estado de abandono pueden ser utilizados para la comisión de delitos y mejorar el aspecto general del espacio público.
En calles donde encontrar estacionamiento resulta complicado, un vehículo que permanece inmóvil durante meses ocupa un lugar que podría utilizar otro automóvil. A esto se suma el deterioro de las unidades, que pueden acumular residuos o perder fluidos contaminantes.
Cómo denunciar un vehículo abandonado
Los vecinos que detecten un automóvil con signos evidentes de abandono, deterioro o imposibilidad de circular pueden solicitar su retiro mediante el trámite gratuito que ofrece el Gobierno porteño.
Para realizar la gestión es necesario contar con una cuenta miBA, identificar la ubicación del vehículo y adjuntar fotografías que permitan comprobar su estado. Si tiene patente, también se recomienda incluir una imagen en la que pueda leerse.
El reclamo se realiza de manera online y debe presentarse una solicitud por cada vehículo. Los datos personales del denunciante se mantienen en reserva.
La nueva legislación ya forma parte del marco normativo porteño. Quedará por conocer si los cambios en el destino de los automóviles se traducen también en una respuesta más rápida a los reclamos de quienes conviven con vehículos abandonados en sus cuadras.
Fuente: Ley 6998 – Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires




