Bendición de animales en la Parroquia San Roque de Villa Ortúzar

Será este miércoles 29 de abril, por el Día del Animal, en la Parroquia San Roque de Villa Ortúzar. Habrá dos horarios: a las 11 y a las 18:15 en Plaza 1180. Piden llevar a los perros con bozal y correa, y no concurrir con animales sueltos.
La Parroquia San Roque de Villa Ortúzar realizará este miércoles 29 de abril una nueva bendición de animales con motivo del Día del Animal. La actividad se llevará a cabo en dos horarios, a las 11 y a las 18.30, en la sede parroquial ubicada en Plaza 1180.

Desde la organización solicitan que los perros asistan con correa y bozal, y se pidió especialmente no llevar animales sueltos, para evitar inconvenientes durante la jornada.
La bendición de animales es una tradición que se repite dos veces al año en la Parroquia San Roque. Además de la fecha del Día del Animal, también se realiza durante agosto, en el marco de las fiestas patronales, que se desarrollan del 7 al 21 de ese mes. En ese evento, cientos de vecinos suelen reunirse junto a la imagen del santo para caminar por las calles del barrio.
¿Quién fue San Roque?
San Roque es reconocido como el patrono de los perros y de los enfermos. Su figura está presente en capillas e iglesias de distintos lugares del mundo y es uno de los santos populares con mayor devoción. Durante siglos fue invocado como protector de personas y ciudades frente a la peste.
Según la hagiografía, (composición biográfica acerca de los santos), San Roque nació en Montpellier alrededor del año 1300. La tradición cuenta que fue hijo de una familia noble vinculada a la Casa Real francesa, y que su nacimiento fue considerado un milagro luego de que sus padres, que no podían tener hijos, hicieran una promesa a la Virgen María.

Más tarde quedó huérfano y vendió toda la herencia familiar para beneficiar a los pobres. Con la llegada de la peste negra, se fue de peregrinaje hacia Roma al servicio de los enfermos. Ya en la ciudad italiana de Aguapendente, quedó sorprendido por los estragos de la pandemia más devastadora de la historia. Allí visitó diversos hospitales acompañando y compartiendo con los más necesitados.
Un día impulsado por su generosidad, trazó el signo de la cruz sobre el cuerpo de un enfermo, y este sanó. En ese entonces no existían remedios ni medicinas para curar. A partir de ese momento todos los apestados de la gran sala del hospital quisieron recibir su bendición que los llevaría a la sanación.
Sin embargo, durante su estadía en esa región, contrajo la enfermedad. San Roque se “trasladó al bosque para no infectar a los vecinos de Piacenza”, según indica una de las versiones más extendidas de la vida de San Roque y reflejada en la ‘Acta Brevoria’.
Para su sorpresa, durante su estadía en el medio de la arbolada, cada día recibía la visita de un perro que le llevaba un pan para alimentarse. La secuencia y la ofrenda se repitió día tras día.
El animal lo tomaba cada día de la mesa de su amo, un hombre bien acomodado llamado Gottardo Pallastrelli, el cuál, después de ver la escena repetidamente, un día decidió seguir a su perro. De esta forma, llegó al bosque donde se encontró con la escena de San Roque moribundo. Decidió llevarlo a su casa y lo alimentó. El mismo Gottardo, después de escuchar las palabras del evangelio que le enseñó, decidió peregrinar como él.
Otras versiones
Otras versiones populares afirman que fue el mismo perro quien lo curó, después de lamerle la herida de su pierna varias veces, como se refleja en varias estampitas. Para algunos historiadores, el redactor de la “Acta brevoria” sería el mismo Gottardo. Una vez curado, San Roque decidió volver definitivamente a Montpellier para acompañar a los enfermos a los hospitales.

En Villa Ortúzar, la Parroquia San Roque es uno de los espacios religiosos más emblemáticos del barrio. Cada bendición de animales vuelve a reunir a vecinos, familias y mascotas en una celebración que combina fe, tradición y vida comunitaria.




