Historia en las calles de Villa Ortúzar ¿Quién fue Forest?
Dentro del panteón de héroes nacionales, se encuentran varios nacidos en otras tierras e incluso en otros continentes que fueron parte de las batallas que independizaron a nuestra patria. Este es el caso de Carlos Forest que le da su nombre a la famosa avenida.
En el punto más al norte de Villa Ortúzar, nace la avenida Forest. De gran importancia por su trazado diagonal hacia el barrio de la Chacarita, conecta de forma directa a Belgrano R con la avenida Corrientes en el cruce con la Av. Jorge Newbery.
La Av. Forest es una de las arterias que conforma los límites de Villa Ortúzar y de la Comuna 15 con los barrios de Belgrano y Colegiales en la Comuna 13.
En 1893, una Ordenanza Municipal estableció la denominación Forest, sin que se registraran nombres previos. En aquellos años, el camino de tierra de la actual avenida integró las rutas que utilizaron los antiguos cortejos fúnebres, formados por carretas y tracción a sangre, para llegar al Cementerio de la Chacarita, que a fines del siglo XIX ganó importancia y magnitud.

Si bien no hay mayores precisiones, el contexto histórico nos da una explicación para el bautismo de esta calle. Como hemos visto en otras notas de esta sección, a partir de 1890 se inició un proceso de reconocimiento a muchas figuras históricas que fueron partícipes de las batallas por la independencia nacional, en consonancia con la cercanía del Centenario de la Revolución de Mayo.
En este sentido, durante los años en que la historia escrita por Bartolomé Mitre estuvo en boga y fijó los cánones de la verdad pretérita, la ciudad de Buenos Aires recordó en sus nuevas arterias a muchos personajes históricos que el expresidente había destacado.
Muchas de estas figuras históricas fueron militares que formaron parte de las campañas y las batallas independentistas de la década de 1810. Este es el caso de Charles Forest, tal su nombre en su idioma de origen, ya que nació en 1787 en El Havre, Francia, y vino de muy joven a tierras americanas donde encontró su destino y su reputación.

¿En qué hechos participó Forest?
Como varios de los protagonistas durante esas primeras décadas tumultuosas del siglo XIX, Carlos Forest vivió pocos años, 36 en total, pero haciéndolo de una forma muy intensa. Se inició en el servicio militar del Imperio Francés de Napoleón pero rápidamente lo abandonó para arribar a Buenos Aires, aún capital del Virreinato del Río de la Plata.
Tan joven llegó a estas tierras que a sus 20 años participó de la defensa porteña contra la segunda invasión inglesa en 1807, como capitán del Cuerpo de Voluntarios del Río de la Plata. Su rol le permitió codearse con los futuros actores de la Revolución de Mayo, entre ellos Hipólito Vieytes que luego se convirtió en su suegro.

A partir de la Revolución de 1810, Forest asumió una postura independentista y formó parte de los nuevos regimientos organizados por la Primera Junta y la Junta Grande. Si bien asumió como capitán de la 8° compañía de fusileros del Regimiento N° 5 en enero de 1811, su afiliación al «morenismo» provocó que en la asonada militar contra la Junta Grande del 6 de abril de 1811 fuera dado de baja.
No obstante, la necesidad de sumar hombres al frente militar llevó a las autoridades a convocar nuevamente a Forest e incorporarlo al Regimiento de Infantería N.º 5, desde donde inició su ascenso y su periplo de victorias y derrotas en batallas destacadas del proceso revolucionario. Entre ellas se cuentan su gran actuación en Las Piedras, en septiembre de 1812, y en la batalla de Tucumán del mismo año, cuando las autoridades lo promovieron a sargento mayor del Regimiento N.º 6.
Ya en 1813, Forest integró el avance hasta Potosí junto al Ejército del Norte, comandado por Manuel Belgrano. En esta etapa, Forest mostró actitud de liderazgo pero también un carácter intempestivo a la hora de coordinar esfuerzos con otros jefes del Ejercito Auxiliar. A la enemistad creciente con sus pares, se sumó el posicionamiento de Forest contra Alvear en las luchas intestinas por el gobierno central, generando problemas organizativos y divisiones entre los mandos.

Una dura derrota
En octubre de 1813, Forest participó en la batalla de Vilcapugio, en la pampa boliviana, donde el ejército independentista sufrió una dura derrota y él resultó gravemente herido. Esta situación significó su ausencia al mes siguiente en la batalla de Ayohuma, también terminada en derrota.
Ante las derrotas militares y la lucha por el gobierno, entre 1814 y 1815 se gestaron divisionismos entre los líderes americanos que pusieron en jaque al Directorio y la defensa de la revolución. El principal conflicto que involucró a Forest se produjo cuando el Director Supremo Gervasio Antonio de Posadas nombró comandante de Patricios en el Ejército del Norte al coronel Ventura Vázquez, partidario del general Alvear. Este filiación y la supuesta información de que Vázquez había recibido órdenes de negociar con el general realista Pezuela, generó un levantamiento de los oficiales, entre ellos Forest, que culminó con el reemplazo de Vázquez por nuestro protagonista.

A fines de 1814, esta revuelta provocó la sustitución del jefe del Ejercito del Norte, José Rondeau, por Carlos María de Alvear. Sin embargo, este último no llegó a asumir porque a su vez la destitución de Posadas en el Directorio dio lugar al nombramiento por el Cabildo de Buenos Aires de un nuevo Director Supremo, que fue precisamente Alvear. Varios oficiales rechazaron la designación de Alvear, siendo Forest uno de los firmantes de un Acta en su contra en Humahuaca, el 31 de enero de 1815.
Los últimos años de Forest
Su última actuación fue en la tercera expedición auxiliadora al Alto Perú. En ese contexto, el 19 de noviembre de 1815, participó de la batalla de Sipe-Sipe, la cual terminó en derrota con una frustrante actuación de Forest, responsable del fracaso. Un Forest muy débil físicamente, consecuencia de las heridas que cargaba de sus antiguas batallas, no logró comandar eficazmente al Regimiento de Patricios a su cargo, generando desorganización y vulnerabilidad.

En 1816, tras la disolución de su cuerpo militar, enviaron a Forest a Buenos Aires. Aunque ocupó cargos como Comisario de Guerra y el nuevo Director Supremo, Juan Martín de Pueyrredón, lo ascendió a coronel del Ejército, Forest perdió relevancia militar y participación en la vida pública.
En 1818, el Estado lo pasó a retiro como inválido, con la mitad de su sueldo, debido a las heridas que sufrió en combate, y desde entonces Forest desapareció de la vida pública al establecerse en las tierras que el Estado le donó en San Antonio de Areco.
Pero Forest tuvo una última función. Como un giro retorcido de la historia, en el conflictivo año de 1820, cuando el gobierno central se disolvió y la anarquía se impuso en el territorio bonaerense, Forest se sumó a la campaña de Alvear para tomar el poder en Buenos Aires. Junto a su antiguo adversario, combatió en la batalla de Cañada de la Cruz, hasta que Manuel Dorrego los derrotó finalmente en San Nicolás de los Arroyos.
El exilio en Montevideo a mediados de 1820 y su vuelta a Buenos Aires con un cargo honorífico en 1821 marcaron sus últimos pasos hasta su muerte en 1823. Hoy los restos de Forest descansan en el cementerio de la Recoleta y su apellido resuena en los límites de Villa Ortúzar.
