Paro general de la CGT contra la reforma laboral del Gobierno: qué gremios adhieren
La central obrera convocó a una huelga de 24 horas para el jueves 19 de febrero sin movilización en rechazo a la reforma laboral impulsada por la gestión de Javier Milei. Habrá fuerte impacto en el transporte y en servicios clave.
La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó un paro general de 24 horas para este jueves 19 de febrero, en rechazo a la reforma laboral que promueve el Gobierno nacional. La medida contará con la adhesión de los principales gremios del transporte y de los sectores industrial, estatal y de servicios, por lo que se espera una jornada con fuerte paralización de actividades.
Aunque algunos sectores plantearon acompañar la huelga con una marcha al Congreso, la conducción de la central sindical resolvió que el eje será el cese de actividades, sin convocatoria formal a movilización.
Transporte: sin colectivos, trenes ni subte
En el transporte automotor, la UTA ratificó que se suma al paro, lo que dejará sin servicio a los colectivos urbanos y de larga distancia durante toda la jornada. También adhieren otros sindicatos del sector, por lo que se prevé un freno casi total en el movimiento de pasajeros.
En los ferrocarriles, la Unión Ferroviaria y La Fraternidad anunciaron que no circularán trenes metropolitanos ni regionales. Tampoco habrá servicio en el subte ni en el Premetro, ya que los Metrodelegados confirmaron que la medida regirá de 0 a 24.
Gremios del ámbito aeronáutico, marítimo, fluvial y de la logística también se plegarán, afectando vuelos, actividad portuaria y transporte de cargas.
Industria, Estado y servicios
El paro tendrá impacto además en ramas industriales como metalúrgicos, mecánicos, textiles, petroleros y la construcción. Se suman empleados estatales, docentes, personal de salud y bancarios, por lo que se verán resentidos los servicios en organismos públicos, escuelas, hospitales y bancos.
En el sector de la salud privada se garantizarán guardias y urgencias, mientras que en el sistema financiero solo funcionarán los canales electrónicos.
Los sectores más duros del sindicalismo, como el sindicato de Aceiteros que ya había lanzado su propia medida y el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU), reclamaron que el paro general de la CGT vaya acompañado por una movilización masiva al Congreso. De esa manera desafían la consigna de “sin movilización” fijada por la conducción cegetista para la jornada de protesta.

En el sector estatal, tanto ATE como la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) confirmaron que paran. El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, salió a cuestionar la modalidad dispuesta por la CGT y calificó la medida como un “paro dominguero” si no incluye presencia en la calle.
Desde el área de la salud, el referente de Sanidad y ex triunviro de la central obrera, Héctor Daer, confirmó que el personal de clínicas privadas se sumará a la huelga. Aclaró, sin embargo, que “las guardias y las urgencias se autorregulan”, en alusión a que se mantendrán las prestaciones esenciales.
Sin bancos públicos ni privados
La Asociación Bancaria, que conduce Sergio Palazzo, también ratificó su adhesión. No habrá atención al público en bancos públicos ni privados, aunque seguirá funcionando el sistema de homebanking y los canales electrónicos.
En el rubro gastronómico, el sindicato que responde a Luis Barrionuevo se plegará formalmente al paro, aunque en la práctica la asistencia de trabajadores estará condicionada por la falta de transporte.
En contraste, el gremio que nuclea a los farmacéuticos decidió no adherir, por lo que las farmacias abrirán con normalidad.
Así, el paro general convocado por la CGT se encamina a tener un fuerte impacto en el transporte, la administración pública, la banca, la salud privada y el sector servicios, en una jornada que vuelve a tensar la relación entre el Gobierno y el movimiento obrero en plena discusión por la reforma laboral.
