Amenazas de tiroteos en escuelas porteñas: inquietud en la comunidad educativa de Villa Ortúzar

Mensajes intimidatorios aparecieron en baños del Carlos Pellegrini y del Instituto Vélez Sarsfield y encendieron la alarma entre familias, alumnos y docentes. La escuela Carolina Estrada de Martinez de Villa Ortúzar expresó su preocupación y envió un mensaje a la comunidad educativa.
La aparición de amenazas de tiroteos en escuelas de la Ciudad de Buenos Aires volvió a encender la preocupación en la comunidad educativa. Los mensajes fueron encontrados en los baños de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y del Instituto Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield, Recoleta y Liniers respectivamente y derivaron en la activación de protocolos de seguridad y en la intervención de las autoridades.
El primer caso se conoció en el Carlos Pellegrini, donde un grafiti hallado en una pared anticipaba un supuesto ataque armado para el jueves 16 de abril. La foto se difundió rápidamente por grupos de WhatsApp de padres y alumnos, lo que generó inquietud dentro y fuera del establecimiento.

Frente a la situación, la conducción del colegio, que depende de la Universidad de Buenos Aires, difundió un comunicado en el que expresó su rechazo a cualquier manifestación vinculada con la violencia y buscó llevar tranquilidad a las familias.
Otra escuela, misma situación
Un episodio similar se registró en el barrio de Liniers, en el Instituto Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield. Allí también aparecieron inscripciones en los baños con referencias a una presunta masacre prevista para la misma fecha. En este caso, los mensajes incluían además acusaciones contra la institución por supuestas situaciones de acoso escolar.
Las clases se suspendieron de manera preventiva hasta que las fuerzas de seguridad y el Ministerio de Educación porteño inspeccionaron el edificio y descartaron un riesgo inmediato. A partir de las cámaras de seguridad del establecimiento, las autoridades del colegio lograron identificar a los jóvenes señalados como responsables. Luego fueron convocados junto a sus tutores para avanzar con el abordaje del caso.
El miércoles 15, la actividad se retomó con presencia policial, supervisión técnica y apoyo de seguridad privada. El Gobierno de la Ciudad activó el protocolo de actuación ante vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes y reforzó las medidas preventivas en distintas escuelas. También intervinieron el Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y equipos especializados para acompañar a las comunidades educativas afectadas.
Preocupación en escuelas de Villa Ortúzar
En nuestro barrio las instituciones escolares no están ajenas a la situación que se replica como por efecto de contagio y desde la Escuela Carolina Estada de Martinez decidieron enviar un mensaje a la comunidad, a través de su cuenta de Instagram. «Ante los hechos ocurridos en algunas comunidades educativas decimos » Los retos virtuales NO SON UN JUEGO», afirman y agregan » Son dinámicas de imitación que circulan masivamente y pueden escalar rápidamente. Desde nuestro proyecto educativo, seguimos trabajando en el buen uso de las redes, la empatía y el cuidado del otro» y señalan que desde la institución se aplican los protocolos pertinentes.
El jueves 16 se detectaron nuevas amenazas, entre ellas una en la Escuela Técnica N° 9 “Ingeniero Luis Huergo”, de Caballito, que advertía sobre un presunto tiroteo para esa misma jornada. Personal de la Comisaría 6A inspeccionó el edificio para descartar la presencia de armas o hechos de violencia, mientras se dispuso custodia policial en los accesos por al menos una semana.
Casos en todo el país
También se registraron amenazas en escuelas de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, y Neuquén, con mensajes similares como “Mañana tiroteo” o “Van a morir todos”, muchas veces acompañados por fechas concretas. En la Escuela 4-143 El Algarrobal, en Mendoza, las amenazas escritas en sanitarios obligaron a activar un operativo con intervención de Policía Científica. En varios casos, las familias decidieron no enviar a sus hijos a clases por precaución.

La repetición de este tipo de mensajes a lo largo del territorio con características similares y difundidos luego en redes sociales o grupos de mensajería, mantiene en alerta a autoridades educativas y fuerzas de seguridad. La principal preocupación pasa por determinar si se trata de episodios aislados, vinculados a actos de vandalismo, o si existe algún tipo de coordinación detrás de las intimidaciones.
Reacción de las autoridades
Al respecto, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, vinculó el fenómeno con la circulación de contenidos violentos en entornos digitales. Dijo que se está frente a “subculturas digitales” integradas por jóvenes, niños y adolescentes, atravesadas por la fascinación por asesinatos y tiroteos masivos.
En la misma línea, Guillermo Díaz, jefe del Departamento Antiterrorista de la Policía Federal Argentina, señaló que este tipo de subcultura tuvo antecedentes internacionales a partir de la masacre de Columbine, ocurrida en 1999 en Colorado, Estados Unidos. Según explicó, desde entonces se detectó en foros y plataformas como Discord y Telegram, usuarios compartiendo material violento, discursos de odio y hasta fantasías de ataque.
Mientras la investigación sigue abierta, en las escuelas el desafío inmediato pasa por dos frentes: reforzar la prevención y contener a estudiantes, docentes y familias. Porque, aun cuando muchas de estas amenazas no se concreten, el efecto que producen ya es real: alteran la vida escolar, generan miedo y obligan a toda la comunidad educativa a mantenerse en estado de alerta.




