Convocan a un festival en la Plaza Malaver ante un inminente desalojo de las viviendas linderas

Las familias que viven en los inmuebles dentro del predio hace décadas ya fueron notificadas. Vecinos organizan una jornada de apoyo y recolección de firmas para el próximo sábado.
La situación en torno a las viviendas ubicadas dentro del predio de la Plaza Malaver, en Villa Ortúzar, suma un nuevo capítulo. De acuerdo a lo que pudo saber este medio, las familias que viven allí hace muchos años fueron notificadas recientemente sobre un proceso de desalojo, que aún no se concretó.
Se trata de inmuebles que pertenecen al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y que fueron expropiados con el objetivo de ampliar o consolidar el espacio verde. Sin embargo, las edificaciones no fueron demolidas y, con el tiempo, comenzaron a ser habitadas.
Ante el inminente desalojo, vecinos nucleados en la agrupación El Galpón de Ortúzar llevarán adelante un festival abierto el sábado 9 de mayo en la Plaza Malaver para acompañar a las familias afectadas y expresar su rechazo a la medida. Bajo la consigna “No a los desalojos en Villa Ortúzar” .
“Frente al atropello del gobierno de la Ciudad, que quiere dejar sin techo a familias que viven hace decenas de años en el barrio, nos encontramos para acompañar a nuestros vecinos y vecinas y gritar bien fuerte no al desalojo”, señalaron en el mensaje difundido junto al flyer del evento.
La actividad se realizará el próximo sábado a partir de las 14 horas. Durante la jornada se juntarán firmas en apoyo a los vecinos que habitan las viviendas hace décadas.
Hasta el momento, no se informó públicamente una fecha precisa para la ejecución del desalojo ni detalles oficiales sobre el procedimiento. Tampoco trascendió si existe una instancia de diálogo abierta entre las partes o alternativas habitacionales para las familias involucradas.
La promesa pendiente en Plaza Malaver
Cabe recordar que en 2021 ya se había producido un conflicto vecinal en torno a las viviendas linderas a la Plaza Malaver, luego de que una desarrolladora intentara avanzar con la construcción de un edificio de ocho pisos en un terreno donde existía una casona de 1930, demolida.
Tras varias movilizaciones de los colectivos Somos la Malaver y Somos de Ortúzar, el Gobierno porteño frenó la obra. Como informó entonces este medio, la Secretaría de Desarrollo Urbano, en ese momento a cargo de Álvaro García Resta, aprobó el financiamiento para la compraventa del inmueble ubicado sobre la calle Heredia, a través del Fondo para el Desarrollo Urbano Sostenible (FODUS), con el objetivo de incorporarlo como nuevo espacio verde de uso público.
Aunque el acuerdo fue presentado como una salida al conflicto, su concreción definitiva quedó pendiente y, hasta el momento, no fue resuelta.





