Librerías de Villa Ortúzar se suman al rechazo a la derogación de la Ley del Libro

Naesqui, Medio Pan y un Libro y Niño Librería expresaron públicamente su preocupación ante la iniciativa del Gobierno nacional para eliminar la norma que establece un precio uniforme para cada título.
Las librerías de Villa Ortúzar se sumaron al rechazo que distintas entidades del mundo editorial manifestaron frente a la intención del Gobierno nacional de derogar la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera, conocida también como Ley del Libro o del precio único.
El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, trabaja en un anteproyecto que prevé eliminar la normativa sancionada en 2001. La propuesta generó una rápida reacción de libreros, editoriales, distribuidores y autores de todo el país.
La Ley del Libro establece que las editoriales o los importadores fijan el precio de venta al público de cada título y que ese valor debe respetarse en los distintos puntos de comercialización. Es decir, impide que un mismo ejemplar se venda a valores sustancialmente diferentes según el poder económico del comercio.
El rechazo llegó a Villa Ortúzar
El debate tiene una repercusión particular en Villa Ortúzar, un barrio que durante los últimos años consolidó un circuito de librerías independientes que funcionan, además, como espacios de encuentro y actividad cultural.
Naesqui Libros y Café, ubicada en Charlone 1400, fue una de las librerías que se expresó contra la iniciativa. Su publicación en defensa de la norma fue recogida incluso por medios nacionales en el marco del debate que generó la propuesta.

La posición no es nueva para quienes impulsan el espacio. Antes de la apertura de Naesqui, su fundador Ignacio Iraola ya se había pronunciado sobre esta discusión y había definido a la Ley del Libro como “una ley que iguala”, al considerar que permite competir en condiciones más parejas a los distintos actores del mercado editorial.
También Medio Pan y un Libro, de Virrey Avilés 3700, volvió a expresar públicamente su defensa de las librerías independientes. El espacio ya había asumido una posición similar en 2023, cuando el primer proyecto de Ley Bases intentó eliminar la misma normativa. En aquella oportunidad difundió el comunicado de la Cámara Argentina de Librerías Independientes, que advertía sobre una posible concentración del mercado.

En esta oportunidad expresó «Esta Ley surgió hace 25 años, con un consenso único de todo el sector, para proteger la existencia de librerías a lo largo de todo el país. Cada librería que existe permite la expansión de nuevas editoriales, nuevos escritores, ilustradores y todos aquellos que forman parte de la cadena del libro. Cada librería que existe es, sobre todo, un punto de encuentro y de expansión cultural. Las librerías independientes y los trabajadores del mundo del libro decimos NO a la derogación de la Ley 25542.» afirmar desde en sus redes sociales.
A las manifestaciones se sumó Niño Librería, ubicada en Donado 1652, otro de los espacios culturales que integran el circuito librero de Villa Ortúzar. Las tres librerías utilizan sus locales no solamente para comercializar libros, sino también para realizar presentaciones, talleres, lecturas, actividades infantiles y encuentros abiertos al barrio.

«Esta ley establece que el precio de un libro sea el mismo en todos los puntos de venta. Gracias a esa regla, librerías y editoriales independientes pueden competir en condiciones más justas con las grandes cadenas y las plataformas de comercio electrónico. Es una de las bases que sostienen la diversidad que hoy define al ecosistema editorial argentino.» manifestaron desde Niño Librería y agregaron «Esta conversación no es solo de quienes hacemos libros. Es de todas las personas que creen que nuestra cultura y nuestra identidad debe ser cuidada y respetada».
Por qué las librerías defienden el precio único
El argumento central de las librerías y editoriales independientes es que, sin un precio uniforme, las grandes cadenas, supermercados o plataformas podrían utilizar los títulos de mayor venta con fuertes descuentos para atraer compradores, una estrategia difícil de sostener para pequeños comercios.
Esa competencia terminaría reduciendo la cantidad de librerías y, a largo plazo, también la variedad de títulos disponibles. La Cámara Argentina del Libro y la Fundación El Libro señalaron que el sistema busca proteger la llamada bibliodiversidad, es decir, la posibilidad de que circulen autores, editoriales y obras que no necesariamente forman parte de los grandes éxitos comerciales.
Desde el Gobierno, Sturzenegger argumentó que la normativa actual limita la posibilidad de realizar promociones y consideró que su derogación beneficiaría a los consumidores. El proyecto ingresó al ámbito legislativo para iniciar su debate parlamentario y ya generó el rechazo generalizado del sector editorial.
Mientras continúa la discusión, el debate ya encontró eco en Villa Ortúzar, donde las librerías de cercanía se convirtieron en los últimos años en parte activa de la vida cultural del barrio.




