Renuncias masivas, cursos con pocos alumnos y rumores de cierre para una reconocida escuela privada de Villa Ortúzar

El Instituto Duayén funciona desde 1987; falta de pagos a docentes y deudas conforman un coctáil que tiene en vilo a familias y trabajadores.
El regreso del receso de invierno, lejos de tener las energías renovadas y la mira puesta en la segunda mitad del año, aumentó la incertidumbre y la desesperación de la comunidad educativa de una reconocida escuela privada de Villa Ortúzar. Hablamos del Instituto Duayén, que funciona hace casi cuatro décadas en Ballivian 2230 y que vive una ola de renuncias masivas, motivadas por la falta de pago al personal, cursos que se van vaciando y rumores de cierre.
La situación se precipitó desde hace un año y medio, cuando los familiares de los dueños que habían fundado el colegio, en 1987, lo vendieron a un fondo inversor que tiene varias escuelas privadas. Lo que se suponía que sería un salvataje terminó yendo en sentido opuesto, ya que aumentaron las irregularidades financieras, deudas con el Fisco y sobretodo, la falta de pago para docentes.
Las deudas motivaron distintas acciones del personal, que fueron aplacadas con promesas de pago y algunos depósitos atrasados, pero nunca se normalizó. Los padres y madres, enterados de la situación, propusieron alternativas. Ante el argumento de que las cuentas estaban embargadas, lo que impedía que el dinero proveniente de las cuotas (de 700 mil pesos en promedio por alumno/a) pudiera utilizarse para pagar salarios, comenzaron a pagar en efectivo. En el medio, la ejecución de juicios por la falta de pago de las cargas patronales también perjudicaban la situación.
Ante estos inconvenientes, durante el año se fueron dando renuncias masivas de docentes. Algunas áreas, como la de Inglés, directamente quedó sin responsables y debieron dictarla los directivos de emergencia, y en otros cursos se sucedieron dos profesores con diferencia de un mes. Peor aún en cuanto a los directivos: en Primaria, no hay Directora ni Vicedirectora, y en el Jardín de Infantes, en este receso dejaron sus cargos la Directora y la Asesora Pedagógica.
Con este panorama, muchas familias optaron por retirar a sus hijos/as de la escuela. El Instituto, que supo tener grados con cursos completos, tiene hoy apenas 16 alumnos. Algunos casos son extremos: el Séptimo Grado de Primaria quedó directamente sin alumnos inscriptos, y su profesor a cargo, fue pasado al Sexto Grado para colaborar.
Las familias plantean que son varios los signos de un cierre inminente. Además de la irregularidad en los pagos, el Representante Legal y el Dueño no asistieron a las reuniones, y tampoco responden a las consultas. Por otro lado, el frente de la institución, sobre calle Ballivian, donde siempre estuvo la leyenda con el nombre de la misma, fue modificado durante el receso invernal, sin referencias al «Instituto Duayen».
Así, lo que resta del ciclo lectivo se encarará con solo 36 alumnos entre Primario y Secundario, una cifra que hace difícil la continuidad. Las familias aseguran haber contactado al Gobierno de la Ciudad, que es responsable último ya que la Ley de Educación las fija como supervisores incluso en la Gestión Privada, y desde el Ministerio de Educación aseguran que los dueños no hablan de un cierre, sino que se muestran confiados de poder regularizar la situación, según cita Clarín.
El cierre reiterado de escuelas privadas en todo el país
Para colmo, otro hecho que suma angustia a las familias es la falta de opciones similares en la zona. Es que por el cierre masivo que se está dando de escuelas privadas, es poca la oferta de vacantes. Como muestra, desde la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA) estimaron que en 2025 cerraron al menos 15 colegios privados en todo el país, producto de la situación económica y la baja natalidad.





