Tras el fuerte rechazo, el Gobierno confirmó que no llevará al Congreso la derogación de la Ley del Libro

Desde el Ejecutivo nacional confirmaron la decisión tras el rechazo que generó la iniciativa en el sector. En Villa Ortúzar, librerías del barrio se habían manifestado en defensa de la norma.
El Gobierno nacional confirmó que, por el momento, no enviará al Congreso el proyecto que buscaba derogar la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera, conocida como Ley del Libro o de precio fijo. La iniciativa había generado una fuerte oposición entre editoriales, escritores y librerías independientes de todo el país, entre ellas de Villa Ortúzar.
El presidente Javier Milei ratificó la decisión ante una consulta de Infobae y señaló que la mesa política del Gobierno define la agenda legislativa. En este marco, la senadora Patricia Bullrich había anticipado que el oficialismo concentraría sus esfuerzos en reformas consideradas más estructurales y señaló que, en este momento, las modificaciones relacionadas con farmacias y librerías no forman parte de esas prioridades.
El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, había elaborado el anteproyecto. Entre sus principales puntos contemplaba la eliminación de la Ley 25.542, que establece que el editor o importador fija el precio de venta al público de cada libro y que ese valor debe respetarse en los distintos canales de comercialización.
El debate también llegó a Villa Ortúzar
La posibilidad de eliminar el sistema de precio uniforme había generado preocupación entre las librerías independientes del barrio.
Naesqui, Medio Pan y un Libro y Niño Librería, como contara este medio, expresaron públicamente su rechazo a la iniciativa y advirtieron sobre las consecuencias que una desregulación podría tener para los comercios de menor escala y para la diversidad de títulos disponibles. .



El argumento de las librerías independientes es que el precio único evita que supermercados, grandes cadenas o plataformas digitales utilicen los libros más vendidos con fuertes descuentos para atraer compradores, una estrategia comercial difícil de sostener para los negocios más pequeños. El sector sostiene que esa competencia podría terminar favoreciendo la concentración del mercado.
Desde el Gobierno, en cambio, habían defendido la propuesta con el argumento de que eliminar las restricciones permitiría aumentar la competencia entre comercios, habilitar más descuentos y promociones y, eventualmente, reducir el precio que pagan los lectores.
La ley seguirá vigente
La discusión había escalado durante las últimas semanas. Integrantes de la Cámara Argentina de Librerías Independientes incluso participaron de una reunión de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados para explicar sus objeciones al proyecto.
Dentro del sector editorial también surgieron posiciones que plantean la necesidad de actualizar la legislación sancionada en 2001 para adaptarla a los cambios tecnológicos y a las nuevas formas de comercialización. Sin embargo, una parte importante de libreros y editores considera que una eventual modernización no debería implicar la eliminación completa del sistema de precio único.
Con esta decisión del Gobierno, la Ley del Libro continuará vigente sin modificaciones y el Congreso, por el momento, no tratará el proyecto que proponía su derogación.




