La insólita historia «fake» de una boa suelta que alarmó a Colegiales y llegó a repercutir en Villa Ortúzar

La insólita historia «fake» de una boa suelta que alarmó a Colegiales y llegó a repercutir en Villa Ortúzar

Durante días, se compartió en grupos vecinales y medios de comunicación una historia que en verdad era una publicidad.

Muchas veces a lo largo de los tiempos, historias verosímiles, pero falsas, se difundieron como ciertas y generaron repercusiones en la sociedad. Para encontrar ejemplos no hace falta irnos muy lejos: sucedió durante este fin de semana, y tal vez si darse cuenta, algunas de sus «víctimas» estuvieron en Villa Ortúzar. Nos referimos a la noticia, que llegó a grupos vecinales y hasta medios de comunicación nacionales, que refería a una supuesta boa que se encontraba suelta por Colegiales, al habérsele perdido a su dueña.

El alerta había sido difundido por un afiche callejero, que daba cuenta de la pérdida de «Pity», una serpiente de 3 años de edad. «Habituaba tomar sol todos los días pero se escapó de una terraza de Céspedes y Zapiola», planteaba asimismo. Junto al texto, se acompañaba de una imagen del supuesto animal, en manos de una mujer que, se interpretaba, era su dueña. Allí se advertía que «no es agresiva», y se decía que «responde a su nombre a pesar de ser reptil».

El afiche, a modo de flyer virtual, se compartió por Whatsapp y Facebook en grupos vecinales. También se hicieron entrevistas en medios televisivos y gráficos, en las que distintos vecinos expresaban su alerta y miedo por la presencia de un animal de este tipo suelto en el barrio. Sobretodo, para las mascotas como los gatos, o los niños pequeños, ya que la forma de atacar que tiene es mediante la constricción.

Como la esquina donde, se informaba, se había escapado la boa, era a 8 cuadras de Villa Ortúzar, la alarma llegó incluso a nuestro barrio. Pero lo cierto es que pocos días después, se supo la verdad. La historia no era cierta, sino que correspondía a una campaña publicitaria de un paseador de perros. Su nombre es Lucas, y ante Clarín explicó que se trató de «una broma que se fue de las manos».

Es que la intención del paseador era aprovechar esa situación de temor para ofrecer sus servicios. La idea era compartir otro flyer que decía: «No querés salir porque dicen que hay una boa suelta. No te preocupes, yo paseo a tus perritos con mucho amor, paciencia y responsabilidad, mientras vos te quedás tranquilo/a en casa». Pero la viralización de la noticia y el temor real que despertó en los vecinos, lo hizo desistir y confesar la idea.

Previamente, también había llamado la atención que no hubiera habido denuncia alguna por la desaparición del animal, que en los hechos está prohibido como mascota por ser de fauna salvaje. El asunto es que esta historia que nunca existió sirvió para una nueva muestra del alcance que pueden tener las noticias falsas, potenciadas por su difusión en redes sociales.

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